En la Presencia Escolapia de Cochabamba (Bolivia), el Jueves Santo se vivió como un momento profundo de fe y gratitud, que reunió a la comunidad en torno a los misterios centrales de la vida cristiana.
La celebración de la Última Cena, el gesto del lavatorio de pies, la institución de la Eucaristía y el mandamiento del amor llevaron a los fieles a una experiencia de encuentro con Cristo, que se hace presencia viva y servidora en medio de su pueblo. La oración en Getsemaní y la adoración al Santísimo Sacramento completaron este itinerario espiritual, marcado por el silencio, la entrega y la contemplación.
En cada gesto y celebración, se invitó a la comunidad a reconocer y agradecer los dones recibidos, renovando la fe y el compromiso de vivir el amor en su forma más concreta.

