Entre el 6 y el 10 de julio, los religiosos escolápios de Bolivia vivieron unos días de retiro, oración y renovación espiritual en la Casa de los Franciscanos, en Tarata. Un tiempo de silencio, escucha y encuentro con Dios, que fortalece la vocación y renueva la misión de educar y evangelizar, inspirados por el carisma de San José de Calasanz.
El retiro concluyó en un ambiente de gratitud, con cantos y alabanzas por la vida de nuestro santo fundador. Que San José de Calasanz siga intercediendo por toda la Familia Escolapia, fortaleciendo nuestra fe, nuestra unidad y el compromiso de transformar vidas a través de la educación y el Evangelio.

