El día 26 de julio, celebramos a Santa Ana y San Joaquín, abuelos de Jesús y copatronos de las Escuelas Pías. Este día es una invitación a mirar con gratitud y afecto a nuestros abuelos y mayores, reconociendo la importancia de sus historias en la construcción de lo que somos.
Como nos recuerda el Papa Francisco, «no somos individuos aislados, no somos islas; nadie viene al mundo desconectado de los demás». Somos el fruto de generaciones que nos precedieron, de manos que nos acogieron y de corazones que nos enseñaron el valor de la fe, de compartir y de cuidar.
Que Santa Ana y San Joaquín intercedan por nosotros, ayudándonos a valorar la presencia y la sabiduría de nuestros abuelos, y a construir una historia que genere vida, fe y esperanza para los que vendrán después de nosotros.
Hoy, da gracias por los abuelos que han marcado tu historia. Si puedes, abrázalos, llámalos o reza por los que ya no están, confiándolos al amor de Dios.
Santa Ana y San Joaquín, ¡ruega por nosotros!

